
Caracas, 3 de enero de 2026 .- El gobierno de Nicolás Maduro condenó enérgicamente la «gravísima agresión militar» perpetrada por fuerzas de Estados Unidos este sábado contra instalaciones castrenses y civiles en territorio venezolano, declarando de inmediato el estado de conmoción nacional.
En un comunicado oficial emitido por el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores, las autoridades venezolanas afirmaron que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales». El canciller Yván Gil publicó el texto en sus redes sociales y lo leyó en cadena nacional a través de la Venezolana de Televisión (VTV).
Desde las primeras horas de la madrugada, ciudadanos y periodistas reportaron explosiones en distintas zonas de Caracas y otras regiones del país, acompañadas de sobrevuelos de aviones y helicópteros. Las autoridades calificaron estos hechos como una «violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza».
El comunicado advierte que los ataques representan una «amenaza para la paz y la estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe», poniendo «en grave riesgo la vida de millones de personas». Maduro llamó a la unidad nacional y a la solidaridad regional para enfrentar esta «invasión imperialista».
El Ministerio de Defensa reporta daños materiales en varias bases y evalúa el impacto humano, mientras fuerzas armadas se movilizan en alerta máxima. La comunidad internacional observa con preocupación este escalamiento en las tensiones bilaterales.



