
10 de marzo 2026 .- La directora de Igualdad de Oportunidades del Ministerio de la Presidencia, Durby Andrea Blanco, generó una ola de reacciones en redes sociales tras declarar que no desea tener hijos para no «perder años» y poder realizar sus sueños. Analistas políticas y activistas cuestionaron la forma en que la funcionaria se refirió a la maternidad, mientras otros sectores salieron en defensa de su derecho a decidir.
En declaraciones difundidas en medios y redes sociales, Blanco manifestó su postura personal sobre la maternidad en términos que generaron controversia. «No quiero tener hijos porque no quiero perder años haciendo un trabajo que no me permita realizar mis sueños», afirmó la funcionaria, quien depende del Ministerio de la Presidencia, a cargo de Rodrigo Paz Pereira.
Las palabras de Blanco provocaron inmediatas reacciones de analistas y activistas. La analista política Gabriela Ichaso cuestionó la declaración mediante su cuenta en redes sociales. «Pobrecita. A los 32 años, una ya tenía hijos y seguía trabajando, como la mayoría de las mujeres de la generación de su madre. Por sus sueños y los de la familia», escribió Ichaso.
Por su parte, la activista Gabriela Reyes R. criticó la concepción implícita en las palabras de la funcionaria. «Para la Directora de Género del @MinPresidencia de @Rodrigo_PazP ser madre implica quedarse en casa y no poder realizar nuestros sueños», señaló Reyes, cuestionando la perspectiva que, a su juicio, transmite la autoridad.
La polémica se extendió entre otros usuarios en plataformas digitales. Mariana Cajías cuestionó no solo el fondo de la declaración sino también la forma. «Durby Blanco ni siquiera puede articular su frase tan simplona. Tampoco se puede esperar que valore la institución de la familia, porque ella es una feminista radical pro aborto. Ojalá la retiren del cargo», publicó.
Las críticas hacia Blanco se centraron en dos aspectos principales: por un lado, la manera en que la funcionaria equiparó la maternidad con una «pérdida de años» y, por otro, la contradicción que algunos observan entre su cargo público —orientado a promover la igualdad de oportunidades— y una declaración que, según sus críticos, desvaloriza la experiencia de ser madre.
El debate también abrió una discusión más amplia sobre el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad sin ser juzgadas, así como sobre las expectativas sociales que recaen en las funcionarias públicas cuando expresan opiniones personales sobre temas sensibles como la familia y el rol de la mujer.
Hasta el cierre de esta edición, la directora de Igualdad de Oportunidades no se había pronunciado nuevamente sobre la polémica, ni el Ministerio de la Presidencia emitió una postura oficial respecto a las declaraciones de su autoridad y las consiguientes reacciones.
El caso de Blanco se suma a una serie de controversias recientes en las que declaraciones de funcionarios públicos generan debates públicos sobre temas sociales, evidenciando la sensibilidad de ciertos asuntos en el contexto político y social boliviano



