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La Confederación Bartolinas Sisa de Bolivia entregó una agenda de trabajo de la mujer al Candidato Luis Arce Catacora

Escrito por Horacio Martinez S periodista

En el marco de la conmemoración del Día de la Mujer Boliviana este 11 de octubre , la Secretaria Ejecutiva de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Originarias Indígenas Bartolina Sisa de Bolivia, Segundina Flores, entregó al Candidato Luis Arce Catacora, una agenda de trabajo de la mujer dentro de la despatrialcalizacion y la igualdad .

La Ejecutiva de esta organización social Segundina Flores, pidió al candidato Arce Catacora que cuando llegue al Gobierno atienda esta agenda que tiene avances para la mujer para seguir adelante .

La Confederación de Mujeres Bartolina Sisa, realizó este 11octubre , el Encuentro Nacional de las Mujeres evento que contó con la participación del Candidato Luis Arce Catacora, Comité Ejecutivo, ex Ejecutivas e invitadas especiales.

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Un comentario

  1. EL ‘QUETENA’ DE BOLIVIA ( Quinta edición, 14 de Octubre 2020 )
    Cada 23 de Marzo se recuerda al héroe máximo de Bolivia : Dn. Eduardo Abaroa Hidalgo, contador y empresario que trabajaba en una mina de plata localizada en el Departamento del Litoral, territorio perteneciente a Bolivia, hoy usurpado por Chile.
    Rindo homenaje a Eduardo Abaroa, el ciudadano que, asumiendo el desafío que la realidad le lanzaba, murió defendiendo la soberanía nacional cuando las tropas militares chilenas invadieron Calama, y nos usurparon nuestros cuatro puertos soberanos al mar con los que hemos nacido como República de Bolivia. Nos separan de ese hito 141 años, y el profundo sentimiento cívico que nos genera es una muestra contundente del recuerdo de la injusta pérdida de nuestro acceso al mar en una guerra desigual y artera.

    Más allá del rechazo a nuestra obligada mediterraneidad, es la figura y actitud del Héroe del Topáter lo que inspira a todos los bolivianos. Bolivia tiene el derecho irrenunciable a recuperar su Departamento del Litoral .

    En toda su historia republicana, Bolivia ha demostrado siempre poco interés en la importancia y en la protección de sus recursos hídricos, ya que en el tiempo no han existido políticas de estado dirigidas a preservar las aguas de las vertientes, lagos, ríos y cuencas que nacen en los sistemas de las montañas en el territorio boliviano.
    Por el contrario, Chile siempre ha demostrado interés en la riqueza hídrica boliviana debido a la escasez de agua en sus territorios desérticos del norte usurpado a Bolivia, por lo que de manera sigilosa e ilegal ha venido usufructuando nuestras aguas como acontece en el caso de las vertientes del bofedal Quetena que merced a una serie de obras realizadas clandestinamente dentro del territorio boliviano, sirven para abastecer de agua a varias poblaciones del norte chileno, sin recibir a cambio ninguna retribución económica que permita compensar en parte la explotación del recurso y favorezca a desarrollar la región proveedora.
    En 1908 se suscribió el acuerdo entre el prefecto de Potosí y la empresa inglesa The Antofagasta and Bolivian Railway Company Limited para el aprovechamiento de las aguas del Quetena, mal llamado Silala, para el aprovisionamiento de las locomotoras a vapor.
    De manera unilateral, Chile procedió a la construcción de canales de agua con hormigón armado dentro de territorio boliviano para captar las aguas, que en la actualidad abastecen a varias poblaciones del norte chileno, usurpadas a Bolivia, como ser Antofagasta, Mejillones, Tocopilla, Calama y Chuquicamata. Los militares bolivianos no dijeron ni “quiu” .

    Mientras tanto, todavia el Pueblo espera y espera que los “militares” bolivianos se dignen visitar la zona del Quetena, mal llamada Silala, y expulsar a los rotos rateros usurpadores. En cambio, hoy se dedican a maltratar a simples rateritos bolivianos, apropiandose de funciones policiales, ó a “sugerir” a un Presidente del Gobierno a renunciar, ó a imponer la banda presidencial, atropellando competencias exclusivas del Poder Legislativo.
    Escribe : Ing. Jorge Edgar Zambrana Jiménez Ingeniero Civil

    EL SILALA HA SIDO Y ES UN CERRO. JAMÁS FUE UN RÍO TRANSFRONTERIZO. ES UNA COLINA EN CUYA BASE ESTÁN LOS DEPÓSITOS HIDRICOS QUETENA CANALIZADOS ARTIFICIAL Y CLANDESTINAMENTE POR LOS INGENIEROS DE LA EMPRESA CHILENA ‘BOLIVIAN RAILWAY’ PARA ROBAR Y DAR EL RECURSO HIDRICO A TODO EL NORTE DE CHILE, A SUS EMPRESAS MINERAS DEL COBRE (CHUQUICAMATA), SALITRERAS, Y POBLACIÓN CONSUMIDORA, A PRECIO COMERCIAL PARA BENEFICIO DE EMPRESARIOS CHILENOS QUIENES SON RESPALDADOS POR LA INTERVENCIÓN DEL GOBIERNO DE CHILE.
    JAMÁS HA EXISTIDO UN RÍO NATURAL EN ESA DESÉRTICA ZONA. Las aguas brotan, se encharcan y se evaporan. NO FLUYEN A CHILE NI POR ARRIBA NI SUTERRÁNEAMENTE. NUNCA LLUEVE EN EL SITIO; por lo tanto no hay posibilidades de formación de acuíferos subterráneos de recarga de la zona. No hay filtración de agua desde la superficie del terreno que genere el movimiento descendente del agua. Por lo tanto, en la región del Quetena no hay agua para formar aguas subterráneas recargables; solamente existen aguas inmovilizadas desde hace diez mil años dentro de las cumbres. Esa agua aflora a 4300 metros en la superficie del bofedal, en terrenos exclusivamente en suelo boliviano, que sólo se pueden utilizar una sola vez por no contar con agua de recarga. Más temprano que tarde, se van a agotar completamente. Los bofedales del Quetena, localizados a distintas alturas y en varios sitios de la zona, muestran el agua que aflora que no es suficiente para discurrir naturalmente por la superficie, y más tarda en aflorar que en evaporarse.
    Ahora bien, los chilenos argumentan mañudamente que las aguas llegan hasta la costa chilena por via superficial y por flujo subterráneo. En cambio, los geólogos calculan que un flujo subterráneo es en promedio de 0.6 metros por dia; entonces, se necesitarían unos 450 años para que una gota de agua llegue a Chuquicamata desde Quetena subterráneamente.
    Es por ello que en el lado chileno no han encontrado ni rastro de agua en el subsuelo para extraer, lo que les ha conducido a robar, mediante canales y tuberías artificiales, nuestra agua pura y limpia del Quetena, invadiendo impunemente la zona, y haciendo creer a todo el mundo, incluso a los delegados nuestros en La Haya, que existe un “rio transfronterizo” llamado por ellos “rio Silala”.

    Para más abundamiento de la no existencia de un inventado rio natural llamado Silala por los chilenos, se puede consultar el informe completo del Ingeniero boliviano Antonio Bazoberry : ‘El mito del Silala’, donde se prueba científicamente que tal rio nunca ha existido. Además, el libro ‘El Silala no es un río’ de la Unión Nacional de Defensores de los Recursos Naturales de Bolivia, ha demostrado ampliamente que el Silala es un bofedal, y nunca ha existido el tal rio inventado por Chile. Por otra parte, el ilustre investigador chileno Dr. Cástulo Martínez ha escrito su libro ‘Las Aguas del Silala’, en el que relata la historia de cómo dos empresas chilenas, una estatal y la otra privada, atentan contra la soberanía de Bolivia al robar las aguas del bofedal Quetena, mal llamado Silala, y sin que aparezcan los militares bolivianos para cumplir su tarea de protección.

    Las aguas del bofedal Quetena, mal llamado Silala, se canalizan de la siguiente forma: 94 brotes de agua que son colectados por medio de canaletas clandestinas construidas de cal y piedra que vacían el agua a un canal central, que haciendo un recorrido de 2.500 metros, se reúne con otro canal similar que lleva las aguas de otras vertientes que se hallan próximas a la frontera, dentro del territorio boliviano.
    Por tanto, los dos canales provenientes de ambas zonas de las vertientes se reúnen en un canal central formando un caudal de consideración que se conecta a una caja de agua llamada la Primera Toma o Desarenador, la cual está ubicada en Bolivia, en la quebrada del cerrito Silala, a 600 metros de la línea fronteriza. Dicho canal que alimenta esa caja de agua tiene una profundidad de 1.30 metros y un ancho de 1.20 metros con capacidad máxima de transportar 4000 litros por segundo.
    De esta primera toma sale una cañería central de 12 pulgadas que cruza la frontera y se interna 10 kilómetros en territorio chileno hasta una Segunda Toma donde se almacenan las aguas y son luego llevadas mediante cañerías distribuidoras para surtir del preciado elemento a las ciudades y pueblos de Calama, Antofagasta, Mejillones y Tocopilla, y principalmente a la mina Chuquicamata para que Chile pueda seguir explotando el cobre que ha usurpado a Bolivia.
    NUNCA SE HA VISTO EN EL MUNDO QUE EXISTA UN RIO EN CAÑERIAS, Y QUIEREN HACERLE CREER ESO A LA CORTE DE LA HAYA.

    SILALA : ¿BOFEDALES O RIO INTERNACIONAL?
    Escribe : Periódico EL CIUDADANO, de la República de Chile
    Recopilación del Ing. Jorge Edgar Zambrana Jiménez

    El periodista de “El Ciudadano” viajó hasta la frontera con Bolivia e hizo las siguientes constataciones :
    SOBRE LA NATURALEZA DE LAS AGUAS
    Parado sobre lo que se llama Bofedal Norte pude apreciar claramente que las Aguas del Silala son BOFEDALES en suelo boliviano y drenados artificialmente por Chile.
    Corresponden exactamente a 94 “ojos de agua” que brotan desde las profundidades de la tierra.
    Luego que los chilenos han invadido el sitio para robar esa agua, se pueden apreciar in situ los trazados hechos por las empresas mineras de Atacama, los que dirigen cada pequeño BOFEDAL hasta un canal artificial de cemento que después se interna hasta perderse en suelo chileno.

    Desvío artificial de las aguas del bofedal Quetena
    Canalización artificial de las aguas del bofedal Quetena
    Este recurso hídrico que nuestro país Chile ha canalizado clandestinamente, y convendría decir que primero lo hizo Edwards y luego continuó Luksic, corresponde a aguas fósiles atrapadas bajo las montañas con una edad que se estima entre 4 y 14 mil años.
    Vale decir: es un recurso no renovable y desde albores del siglo XX está siendo robado por la empresa minera Chuquicamata de nuestro país Chile.
    Primero el agua servía para alimentar a los trenes de vapor del ferrocarril Antofagasta-Oruro que los Edwards utilizaban luego que Chile usurpó el litoral boliviano y, por el tratado impuesto, lo construyeron y entregaron a los bolivianos para sacar hasta el mar su producción de minerales desde Bolivia enclaustrada después de la invasión del Pacífico.
    En resumen, la solución era la siguiente: Los Edwards manejaban el tren para sacar la plata y el estaño desde Potosí, a través de dicha línea férrea, y Bolivia ponía el agua para la alimentación de las locomotoras.
    El gobierno altiplánico aceptó a regañadientes la propuesta, porque no podía rechazarla. Estaba en una situación desesperada sin salida al mar y los empresarios chilenos supieron sacar provecho de éso.
    Así son los negocios o las guerras, podrán pensar muchos, y las aguas de los bofedales comenzaron a ser drenadas desde hace más de un siglo hasta la fecha sin ninguna clase de control, razón por la cual muchas partes del humedal ya se encuentran completamente secas.
    Quizás si alguien tiene la culpa del deterioro ambiental, no son otros más que los bolivianos, porque si bien los chilenos han drenado el agua a su regalado gusto, nuestros vecinos de Bolivia nunca se preocuparon de supervisar la extracción, ni de siquiera colonizar la zona fronteriza, ni poner guarniciones militares.
    Por lo que tanto Edwards como Luksic siguieron sacando agua aún después de que las locomotoras a vapor dejaran de existir a mediados de los años ´50, ya sin ninguna justificación más que la fuerza de las malas costumbres del robo.

    CANAL ARTIFICIAL PARA ROBAR AGUA
    Robo sistemático
    Duele constatar empíricamente que nuestros empresarios chilenos no respetaron el mismo acuerdo que propusieron, utilizando a nuestro país para ello; pero luego de constatar la naturaleza de las Aguas del Silala, llegamos a la conclusión de que este recurso que se ha transformado en un asunto de Estado, solo beneficia a la mega minería y los bolsillos de unos pocos. Es una ecuación donde ni siquiera los ciudadanos chilenos y bolivianos tienen arte ni parte.
    Seguí recorriendo la frontera, y cuál no sería mi sorpresa al encontrar cañerías diseñadas para llevar clandestinamente agua desde el lado boliviano al chileno. Algunas de estas cañerías nacían en el lecho completamente seco de lagunas muertas hace decenas de años, sin que los mismos bolivianos, ni sus gobiernos ni militares tengan idea siquiera de que alguna vez nuestros empresarios se robaron esa agua.

    Le pregunté a un campesino del lugar si sabía alguna cosa respecto de aquellas cañerías y me dijo que desde que él tiene memoria, las empresas chilenas han invadido la zona y enviado trabajadores, tanto para la instalación de tubos como para la mantención de los mismos, así como para construir los canales del Silala los cuales se limpian periódicamente para evitar que la vegetación que allí crece pudiese disminuir el flujo del caudal robado.

    CANALIZACION DELICTIVA, FRAUDULENTA Y CLANDESTINA DEL BOFEDAL SILALA.
    Actualmente, en la prensa boliviana se denuncia que el gobierno del expresidente Evo Morales y el exagente boliviano ante la Corte de La Haya, Eduardo Rodríguez Veltzé, admitieron falsamente ante la Corte, que una parte de las aguas de Quetena fluyen de manera natural hacia Chile. Ello constituiría una flagrante traición a la Patria boliviana. La pregunta surge : ¿Qué van a hacer ahora los nuevos Gobiernos bolivianos, a través de su Cancilleria? ¿Van a ser cómplices?.
    La Corte Internacional, ¿va a hacer estudios científicos, para mostrar cuál es la verdad?; o va emitir un decreto prevaricador en contra de Bolivia, tal como ya lo ha hecho en el caso del tema del mar?
    El gobierno ha nombrado un nuevo agente ante la Corte de La Haya, el cual ha asumido la posición chilenófila del anterior gobierno de Evo Morales de que las aguas del bofedal serán compartidas “amigablemente” por Bolivia con Chile. El agente de Bolivia ante la CIJ, Jaime Aparicio, ha señalado que la discusión que queda ahora es sobre aguas compartidas, y que “Bolivia no tiene la soberanía sobre el 100% de esas aguas”, según él.
    La Canciller del Estado boliviano, Dra. Karen Longaric, ha expresado ante la Prensa que no hay aportes nuevos, en la investigación por el caso Silala, para ser expuestos en la fase de alegatos orales, por lo que los argumentos anteriores serán refrendados ante la CIJ de La Haya. “No hay innovación alguna, no hay aportes nuevos. Simplemente es refrendar los argumentos que ya están incorporados en la fase escrita”, “El Gobierno de Evo Morales ha expresado ante la CIJ que una parte de las aguas del bofedal fluyen de manera natural hacia Chile”, añadió la ignorante Autoridad, quien más parece canciller chilena.

    No obstante, el presente documento del Ing. Civil Jorge Edgar Zambrana Jiménez, es un aporte nuevo para ser tomado en cuenta por el nuevo Agente en La Haya, junto con la Cancilleria y los Jueces de la CIJ.
    Periódicamente, personal de carabineros chilenos ingresa prepotentemente a territorio boliviano con la finalidad de cumplir tareas de limpieza y mantenimiento de los canales artificiales; nadie dice ni hace algo en el ejército boliviano ante este atentado a la soberanía de Bolivia. Las empresas oligarcas de Chile, como es su costumbre de apropiarse de lo ajeno, comercializan como propias las aguas del bofedal QUETENA boliviano vendiendo a las poblaciones invadidas y usurpadas : Antofagasta, Calama, Tocopilla, Mejillones, así como al centro minero Chuquicamata, todo para producir y exportar cobre, del cual también se han apropiado en 1879.
    El uso de las aguas del Silala por parte de Chile es abusivo y arbitrario; le asiste a Bolivia el derecho de exigir cobro de derechos y resarcimientos, de acuerdo al ordenamiento jurídico nacional e internacional. El monto que Chile le debe a Bolivia hasta la fecha, por el uso de las aguas del bofedal Silala, asciende a la suma de 1400 millones de dólares .

    La cancillería boliviana, en fecha 9 de mayo 1997, contrató a la firma consultora René Gómez – García Palau, para estudiar y verificar si existe un rio en la región del Quetena. El informe final de dicha consultora indica la INEXISTENCIA de un rio en esa zona y verifica la presencia de obras artificiales clandestinas para recolectar aguas de los bofedales.
    En la actualidad, Chile se ha propuesto quedarse con el Litoral boliviano a titulo de conquista, privando a Bolivia de sus puertos marítimos, y haciendo prevalecer el prepotente tratado de 1904, que incluye un mapa de ese año donde se dibuja un rio inexistente en la realidad, inventado con el falso nombre de “rio Silala”. La política chilena muestra un total rechazo a negociar con Bolivia la devolución de un puerto soberano en el mar, y se niega a pagar por el uso de aguas bolivianas del Quetena desde hace 141 años en provecho exclusivo de las empresas mineras chilenas. El potencial económico y bélico chileno es el resultado de la explotación intensiva de cobre, otros minerales, salitre, guano y plata, usurpados a Bolivia. El tratado de 1904 debe terminar como un instrumento de dominio colonizador, y Bolivia debe acabar con ese fraude. Chile insiste en su intangibilidad con amenazas militares. Esa es la naturaleza de la “paz” del tratado en que se hallan actualmente las relaciones de vecindad.
    Se ha llegado a la conclusión que el “rio Silala” es un invento, y que Chile recolecta artificialmente las aguas de los bofedales Quetena, con el único propósito de incrementar su fructífero negocio del cobre con la venta del agua boliviana a la mina de Chuquicamata. La gestión del gobierno de Chile propende a convertir un rio ficticio en un litigio internacional, engañando a la misma Corte Internacional de Justicia. El supuesto rio “Silala” es una ficción, por el hecho de haber ellos dibujado una línea ilegal en el mapa de limites del prepotente tratado de 1904. Actualmente, las empresas chilenas CODELCO y GRUPO LUKSIC siguen vendiendo el agua boliviana del QUETENA, con utilidades liquidas calculadas en 10 millones de dólares anuales.
    En abril de 2009, Bolivia convenció a Chile a que pagara por lo menos el 50% de esas aguas, a precios internacionales. Eran unos 10 millones de dólares al año, que iban a ser destinados a Potosí. Hasta ahora, ese departamento hubiera obtenido 110 millones de dólares en total. Pero Potosí se opuso. En ese momento, Evo Morales, que tenía todo el poder y que podía haber convencido a la dirigencia cívica potosina, prefirió correrse. No insistió en recibir esos montos de dinero. Cuatro años después ha cometido la traición de admitir falsamente que el 50% de las aguas corresponderían a Chile, y que por lo tanto no tenemos nada que exigir a ese país en términos monetarios.

    Lo paradógico de esta situación, es que mientras Chile comercializa clandestina, fraudulenta y prepotentemente con las aguas del bofedal Silala boliviano, el legitimo propietario de esas aguas, el Departamento de Potosi de Bolivia, adolece trágicamente de la falta del liquido elemento, soportando la sed en pleno siglo XXI , mientras Chile roba 350 millones de litros de agua pura del bofedal Silala AL DÍA, de acuerdo a aforos in situ, produciendo 1628 toneladas de cobre cada día . Cada tonelada vale en el mercado 5715 dólares.
    Por lo tanto, descontando unos 60000 dólares operativos diarios, Chile gana CADA DÍA alrededor de nueve millones de dólares, LIQUIDOS, gracias al agua robada del bofedal ‘Silala’ boliviano, y principalmente utilizada en la mina de cobre Chuquicamata, la cual ha sido usurpada a Bolivia en 1879 .
    Aparte de ello, Chile tiene un ingreso liquido anual de 300 mil millones de dólares por concepto de grandes exportaciones de cobre de otras minas importantes (aparte de Chuquicamata), de carbonato de litio, yodo, potasio, molibdeno, Todo producido y extraido del suelo del ex-litoral de Bolivia.
    En suma, Chile gana de ello, en ingresos liquidos, unos 800 millones de dólares CADA DIA. Esa es la riqueza milyunochesca que ha usurpado a Bolivia desde 1879. Y, no contentos con ello, de lo cual ni siquiera agradecen, ahora han vuelto a invadir suelo boliviano y están robando impunemente el agua pura del bofedal Quetena, mal llamado por ellos “SILALA” .

    Los españoles saquearon 35578 toneladas finas de plata del Cerro Rico de Potosí entre 1545 y 1825, según el geógrafo Joseph Barclay Pentland. Esa cantidad equivale a unos 17 mil millones de dólares.
    Los chilenos han robado a Bolivia, 2400 (DOS MIL CUATROCIENTAS) VECES esa cantidad de dinero, durante 141 años, por concepto de todo lo usurpado del Departamento del Litoral boliviano. De rotos mendigos han pasado a ser bandidescos multimillonarios.
    Como comparación, Bolivia ha ganado, por la venta de gas y minerales a Brasil, Argentina y otros paises, entre 2006 a 2019, la suma promedio líquida de 22 millones de dólares CADA DÍA. Como consecuencia, la economía de Bolivia ha crecido un 4,9 % anual, como promedio. Según el Banco Mundial, la pobreza ha caído del 63 al 35% y la riqueza también ha llegado a la población a través de muchos programas sociales.
    Hay que notar que durante los siglos XIX y XX hasta antes de 2006, los recursos generados en Bolivia, principalmente el guano, el salitre, la plata, el estaño, el petróleo y el gas, han beneficiado solamente a potencias extranjeras, mediante la entrega delictiva que han hecho personajes y gobiernos antibolivianos como Mariano Melgarejo, Aniceto Arce, Mariano Baptista Caserta, Avelino Aramayo, Simón Iturri Patiño, Enrique Peñaranda, René Barrientos, Garcia Meza, Hugo Bánzer, Gonzalo Sánchez de Losada (quien vendió a precio de gallina muerta las empresas estatales), entre otros .
    La prosperidad chilena está en las inmensas milyunochescas riquezas que Chile ha usurpado a Bolivia en la invasión de 1879 ( guano, salitre, plata, bórax, oro, azufre, zinc, plomo, calizas, cuarzo, yodo, litio, molibdeno, cobre, riquezas marinas ), que han hecho de Chile una potencia económica y bélica, y que ya se les está terminando, quedándoles hoy casi solamente el cobre en las minas Chuquicamata, La Escondida y otras importantes, y el litio y el molibdeno, tres productos ampliamente utilizados en las industrias de electricidad, aceros, construcción, transporte, motores, lubricantes, pigmentos, cerámica, vidrio, electrónica, computación, instrumentos musicales, química, utensilios de cocina, y farmacia.
    La invasión de 1879 ha sido un asalto con fines de saqueo y pillaje. El embajador de Chile en La Paz, Abraham Koenig, el 13 de agosto de 1900 nos escupió su célebre brulote sin parangón en los anales diplomáticos de América, manifestando: “El antiguo Litoral boliviano es y será para siempre de Chile, quien lo ha ocupado y se ha apoderado del mismo con el mismo título con que Alemania se anexó las provincias francesas de Alsacia y Lorena, con el mismo título con que los EEUU han tomado Puerto Rico. Nuestros “derechos” nacen de la fuerza y la victoria, la ley suprema de las naciones. El Litoral es rico y vale muchos millones; eso ya lo sabíamos; lo guardamos porque vale; que si no valiera no habría interés en su conservación. Chile no debe nada, ni está obligado a nada, mucho menos a devolver un puerto”.
    Hay que observar que la geopolítica del gobierno de Chile es de una continua expansión territorial y potenciamiento bélico, siguiendo el lema del ejército mapochino “Por la razón o por la fuerza” .
    En 1929 Chile y Perú han firmado el Tratado de Amistad y Límites en el cual especifican que sus gobiernos no podrán, sin previo acuerdo entre ellos, ceder a Bolivia la totalidad o parte de los territorios que quedan bajo sus respectivas soberanías. De esta manera el país del que Bolivia fue aliada durante la invasión chilena, se ha confabulado con el agresor para encerrar a los bolivianos detrás de Los Andes, quedando ellos como centinelas de dicha prisión, con el compromiso de que ninguno puede abrir la salida sin el consentimiento del otro.
    Bolivia, la «hija predilecta» de Bolívar, no puede vivir eternamente mutilada, clausurada y encadenada con el dogal mediante el que se la ha reducido con implacable injusticia bajo los tratados de 1904 y 1929, vulnerando la geografía y la historia. Es un problema con características coloniales, existiendo agresión y usurpación territorial por la fuerza, robo intensivo de recursos, agua y riquezas ajenas, en una continua ocupación y dominio ilegales que ya duran 141 años.

    Algunos chilenófilos ignorantes siguen insinuando reanudación de relaciones con el enemigo y aceptar la limosna del inservible corredor sin puerto al norte de Arica, a cambio de entregar más territorio y riquezas naturales. Ello sería otra muestra de la imbecilidad de la diplomacia boliviana.
    Nos preguntamos : ¿Para qué se arma Chile? ¿Para qué compra aviones, tanques y misiles? ¿Para qué hacen maniobras en nuestra frontera? No es, sin duda, para disuadir a la Argentina o al Perú.
    El espíritu de montaña del militarismo roto apunta sin disimulos al Altiplano. De la condición de país libre quieren que pasemos a la de país sometido, para gloria y disfrute de una casta gobernante boliviana de menguado proyecto y mezquinas codicias, para la cual primero son los negocios y después nuestra nación. Y todo ello ya no es ingenuidad, ni candor, ni inocencia, ni siquiera tontería, sino cinismo procáz que nos vende al eterno enemigo.

    Las aguas del bofedal Quetena son 100% bolivianas.
    Ing. Jorge Edgar Zambrana Jiménez

    A continuación, presento copia de la carta que he enviado a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, de modo que tomen en cuenta mis argumentos que necesitan para tomar una decisión, y que constituyen los aportes nuevos que ignora la Cancilleria boliviana con sus nuevos abogados internacionales que cobran millones y que al final fracasan :

    Cour Internationale de Justice

    Palais de la Paix
    Carnegieplein 2
    2517 KJ La Haye
    Pays-Bas
    Différend concernant le statut et l’utilisation des eaux ‘Silala’

    Chers Messieurs,
    LES EAUX ‘SILALA’
    ‘SILALA’ A ÉTÉ TOUJOURS UNE COLLINE. IL N’A JAMAIS ÉTÉ UNE RIVIÈRE TRANSFRONTALIÈRE. C’EST UNE COLLINE AU PIED DE LAQUELLE SONT LES DÉPÔTS ‘QUETENA’ D’EAU CANALISÉS ARTIFICIELMENT PAR LES INGÉNIEURS DE LA SOCIÉTÉ DES CHEMINS DE FER CHILIENS POUR VOLER ET DONNER LA RESSOURCE EN EAU À TOUT LE NORD DU CHILI, À SES ENTREPRISES MINIÈRES CHUQUICAMATA, POUR UN PRIX COMMERCIAL AU PROFIT DES ENTREPRISES CHILIENNES.

    JAMAIS UNE RIVIÈRE NATURELLE A EXISTÉ DANS CETTE ZONE DÉSERTIQUE. Les eaux germent, se regroupent et s’évaporent.

    ELLES NE DÉCOULENT AU CHILI NI AU-DESSUS NI PAR SOUS-SOL. IL NE PLEUT PAS, JAMAIS, SUR LE SITE.

    Par conséquent, il n’y a aucune possibilité de formation de recharge aquifère souterraine dans la région.
    Il n’y a pas de filtration de l’eau à partir de la surface du sol qui génère le mouvement vers le bas, de l’eau. Par conséquent, dans la région de Quetena, il n’y a pas d’eau pour former des eaux souterraines rechargeables; Il n’y a que des eaux profondes immobilisées qui ne peuvent être utilisées qu’une seule fois car elles n’ont pas d’eau de recharge. Elles vont s’épuiser complètement plus tôt que tard.

    Debout sur ce qu’on appelle le nord du Bofedal Quetena, je pouvais clairement comprendre que les eaux ‘Silala’ sont des BOFEDALES dans le sol bolivien et drainées artificiellement par le Chili. Ils correspondent exactement à 94 “yeux d’eau” qui jaillissent du profondeurs de la terre.

    Après que les Chiliens ont envahi le site pour voler cette eau, vous pouvez voir in situ les tranchées tracés par les sociétés minières d’Atacama, qui dirigent chaque petit BOFEDAL vers un canal de ciment artificiel qui est ensuite dirigé jusqu’à ce qu’il soit perdu dans le sol chilien.

    CANALISATION TOUTE-PUISSANTE FAITE PAR LES CHILIENS

    J’ai continué à traverser la frontière, et quelle ne serait pas ma surprise de trouver des tuyaux conçus pour acheminer clandestinement de l’eau du côté bolivien au Chili.

    Certaines de ces canalisations sont nées dans le lit complètement sec de lagunes mortes il y a des dizaines d’années, sans que les Boliviens eux-mêmes, leurs gouvernements ou les militaires n’aient la moindre idée que les chiliens avaient jamais volé cette eau.

    Des entreprises chiliennes, depuis 1879, ont envahi la région et envoyé des travailleurs, à la fois pour l’installation des tuyaux et pour leur entretien, ainsi que de construire les canaux qui sont nettoyés périodiquement pour éviter que la végétation qui y pousse puisse réduire le débit du flux de l’eau volé.

    La Cour Internationale de Justice, ferez-vous des études scientifiques pour faire voire au monde quelle est la vérité ? ; ou on émettra un décret prévaricateur contre la Bolivie, comme vous l’avez déjà fait dans le cas du droit de la mer ?

    Jorge Edgar Zambrana Jiménez
    Ingénieur Civil
    La Paz, Mars 4, 2020

    ¿Mar y Silala : traición a Bolivia?
    por Iván Camarlinghi
    diplomático y periodista.

    Cuando el gobierno del MAS presentó en la Corte de La Haya (CIJ) la demanda marítima contra Chile, el 24 de abril de 2013, no percibió que estaba por cometer uno de los más graves errores de su administración, que fué creer que si la ganaba iba a ser su “obra estrella” para eternizarse en el poder. La ambición desmedida por el poder le hizo perder la perspectiva de lo que realmente anhela y necesita el pueblo boliviano, que es recuperar sus puertos al mar con soberanía.
    Debemos decir que presentar la demanda marítima contra Chile en la CIJ era una arriesgada apuesta, dado los antecedentes en disputas bilaterales que fueron sometidas a su jurisdicción. Si nos atenemos al espíritu y a la letra del fallo de la Corte del 1 de octubre de 2018, en esta sentencia hubo un ganador: Chile, porque ganó al evitar que se le obligara a negociar una salida al mar para nuestro país. Evo y el MAS pidieron lo opuesto y perdieron, Bolivia también.
    El error del MAS fue que sus ministros no conocían el derecho internacional y por más que contrataran a “destacados juristas internacionales” nos mintieron a los bolivianos, al igual que muchas de las falacias que nos vendieron durante 14 años. La demanda de La Haya fue una gran farsa: la Corte no puede obligar a sentarse a dos países a negociar un acuerdo basado en declaraciones bilaterales, porque dichos instrumentos no crean jurisprudencia internacional, no originan derechos ni obligaciones para las partes.
    Es cierto que expresan su voluntad para buscar un acuerdo sobre materias de interés mutuo, pero esa intención de los Estados no puede significar una imposición o una obligación vinculante, tal como establece el fallo de la Corte. Lamentablemente, esa sentencia sí crea jurisprudencia internacional, por lo que el fallo de La Haya es mucho más grave; no sólo porque representa nuestra peor derrota diplomática, sino también porque es casi imposible que la CIJ pueda aceptar otra demanda similar. Con las armas perdimos la guerra y el mar, y con las improvisaciones del MAS, perdimos una real y posible solución.
    La CIJ desestimó los 11 argumentos presentados por Bolivia y dictaminó una sentencia “inapelable, obligatoria e inmediata”, indicando que “no puede concluir que Chile tenga obligación de negociar el pleno acceso soberano” de Bolivia: No podía ser más lapidario para nuestro país.
    Vista esta sentencia en perspectiva, debemos concluir que dicho fallo ha sido un golpe demoledor a nuestra demanda por volver al mar, porque si la Corte no la aprobó, a quién podemos acudir ahora si no existe otra instancia superior a la de la CIJ.
    Hay expertos que dicen que Bolivia nunca debió acudir a La Haya porque con los argumentos del gobierno el riesgo de un fallo adverso era muy grande. Morales no calculó bien o fue engañado por sus asesores del MAS (como les gusta decir para justificar los errores de su jefe), que le hicieron creer que el resultado de la demanda sería pan comido. Evo y sus partidarios pecaron de ingenuos e inexpertos en esta materia, como en otras.

    No menos importante es el asunto del Silala, reflotado en estos días y que también está radicado en la Corte de La Haya a iniciativa de Chile, que demandó a Bolivia porque lo considera un río internacional, situación que en su criterio le da derecho al uso de dichas aguas. Bolivia siempre ha verificado al Quetena, mal llamado Silala, como un conjunto de ojos de agua que nacen y mueren en bofedales ubicados en territorio nacional y que no constituye un río internacional porque fue desviado artificialmente.
    Morales en su típico estilo “le meto nomás”, arremetió mal en este delicado asunto internacional y lo más probable es que también Bolivia salga trasquilada, aunque en este caso ya no está en juego si Evo sigue o no en el gobierno, como era su intención al llevar el mar y el Silala a La Haya; sino algo mucho más importante, que sería perder la soberanía del Silala.
    Ahí están los resultados: en materia internacional no se puede improvisar y menos en un asunto tan importante para los bolivianos. Las relaciones exteriores son una materia especializada y no obra de improvisados dirigentes sindicales.
    Lamentable y grave para nuestro país es que el gobierno de Evo Morales, en la contramemoria del Silala aceptara que una parte de él discurre naturalmente a Chile, admitiendo indirectamente que puede explotar sus aguas. Aquí no se trata de un “error”, se trata de una traición a la patria, y con la demanda marítima perdida son dos gravísimas faltas que ameritan un juicio de responsabilidades, tal como planteó el Comité Cívico de Potosí.
    Ahora sí nos quedamos sin mar y, por lo pronto, sólo con la esperanza de no perder también el Silala; y, ellos, bien gracias, refugiados con privilegios en Buenos Aires, amenazándonos de nuevo con cercos, milicias armadas y golpes de militares “patriotas”.

    Silala: carta abierta a Presidenta de Bolivia
    OFELIA MICHEL
    23 Enero 2020 Mar para Bolivia
    Carta Abierta Al Presidente Constitucional transitorio de Bolivia
    Dra. Janine Añez Chávez y a la Opinión Publica

    Bolivia perdió su litoral, por la suscripción impuesta, dolosa y viciada del Tratado de Paz y Amistad de 1904, así como la entrega de otros territorios por Tratados de límites que fueron negociados sin consentimiento del soberano.

    Hoy se repite la historia, Evo Morales con Bachelet y Piñera firmaron acuerdos y preacuerdos a espaldas del pueblo boliviano entregando el 50% de los manantiales del Silala a Chile los años 2008 y 2009, a pesar de la indignación y protesta del pueblo potosino, perdonándole la deuda histórica por el uso ilegal de las aguas.
    Igualmente, sucedió el año 2011, con la negociación de las cinco “minutas secretas”, cuatro referidas al acceso al mar sin soberanía, y una ratificando las anteriores negociaciones sobre el Silala.
    Chile en su osadía expansionista seguro de ganar, formula su demanda ante Tribunales Internacional de Justicia (CIJ) a objeto de que se declare “aguas de curso internacional” a los manantiales del Silala. Ellos saben perfectamente que no existe tal situación. Así mismo presenta documentos obtenidos de favor de las autoridades bolivianas corruptas, sin el debido sustento histórico, técnico, y científico.
    El derecho propietario de los manantiales está basado esencialmente en demostrar que son manantiales de acuífero cerrado y cuya recarga se encuentra en territorio boliviano exclusivamente, además de otras características muy propias del Silala.
    La Universidad Autónoma Tomas Frías de Potosí (UATF), en los estudios científicos que realizo sobre la caracterización de los manantiales del Silala, ratifica que:
    a) “no existe río Silala”,
    1. b) que son aguas subterráneas profundas.
    2. c) que son de categoría A, (muy diferente al terreno salobre y magnésico si es que fuera río),
    3. d) que no existe Sistema Hidrológico porque el déficit hídrico es mucho mayor a la precipitación
    4. e) que el nivel piezométrico ha sido rebajado de nivel de manera antrópica,
    5. f) que las aguas son trasladadas y guiadas de forma artificial hasta territorio chileno.
    Condición física que determina que “Chile no es un país ribereño”. Por lo tanto, con las conclusiones anotadas Chile no tiene derecho propietario sobre ellas.
    Pese estos estudios fundamentales el ex presidente Morales Ayma, no presentó ante la CIJ, en 14 años de gobierno, tampoco ha sentado soberanía ya que abandonó los proyectos iniciales que se tenía con referencia al uso de las aguas del Silala, , menos ha demandado a Chile por los desvíos unilaterales y abusivos de ríos internacionales como el Lauca y otros, por la perforación horizontal de pozos gigantes en la frontera, el desmantelamiento de obras de ingeniería de los canales artificiales y desarenadores que fueron construidos y destruidos por el país invasor con una actitud dolosa que ha sido característica de estos a lo largo de la historia, de tal manera que todos estos abusos contra la soberanía de Bolivia quedan en la impunidad.
    Para lavarse las manos Evo Morales, Rodríguez Veltzé, Choquehuanca, Hugo Fernández, Héctor Arce, DIREMAR, DIRESILALA entre otros, respondieron a la ilegal demanda de Chile con una contrademanda fechada el 31 de agosto del 2018, la misma que es incompleta, engañosa y fraudulenta, tras la lectura realizada ya que el petitorio de la misma es absurdo y fuera de lugar al solicitar que la CIJ declare:
    -Que, “Bolivia tiene soberanía plena sobre los canales que transportan el agua hacia Chile”, en lugar de solicitar la declaración de que los manantiales de las aguas del Silala son bolivianos que nacen en territorio boliviano y no vacían sus aguas a ningún lugar, de no ser por las canalizaciones artificiales y las obras de ingeniería que realizaron los usurpadores.
    -Que, Bolivia tiene derecho a disponer la continuidad o destrucción de esos canales”.
    Chile unilateralmente ha ingresado a territorio boliviano, y ha destruido los canales superficiales existentes, para que, transcurridos 18 años, a la fecha aparenten ser un curso de agua internacional, al igual que ha renovado la tubería subterránea y ha realizado mantenimiento permanente a los canales que transportaban el agua hasta el año 2000, año de la adjudicación para la administración de aguas a la Empresa Ductec SRL.
    De esta forma ha cambiado su estrategia formulando demanda internacional para despojarnos de nuestros recursos hídricos de la forma más canalla.
    -Que, “Cualquier uso de las aguas de los manantiales del Silala deben estar en base a un acuerdo con Bolivia”

    Este petitorio constituye una aberración jurídica, un fraude y una traición a la patria, porque no solicita con precisión que los manantiales del Silala sean declarados 100% soberanos de Bolivia, menos solicita a ese alto Tribunal de Justicia Internacional inspección en el lugar a objeto de que por ese medio de prueba tengan la certeza de que dichos manantiales nacen en territorio boliviano y su traslado es artificial; de igual modo no solicita peritaje.
    Estamos en el momento procesal oportuno para solicitar primero al amparo de los principios de Dirección, Verdad Material y Objetividad, y en cumplimiento del 48 del Estatuto de la CIJ, Inspección en el lugar y peritaje, que resultan ser medios idóneos de prueba para crear en ese Tribunal de Justicia Internacional elementos de convicción que le permita arribar a un fallo justo y legal.
    La CIJ en los próximos días según el procedimiento que rige, convocará a ambos países para asistir a los Alegatos Orales, y Bolivia debe estar preparada para ese momento procesal importante y decisivo para reorientar la misma a favor de Bolivia, en merito a los estudios científicos realizados por la Universidad Tomas Frías de Potosí y otros, ya que de continuar en el diseño de defensa que ha formulado el gobierno de Evo Morales Ayma, estamos destinados a perder dichos recursos hídricos valiosos para la región y correr el mismo destino que se tuvo con el Litoral boliviano, más aun cuando los fallos de ese Tribunal son definitivos e inapelables.
    Por este motivo, a través de la presente, solicito al actual gobierno de la Sra. Presidente Janine Añez Chávez que se efectúen las siguientes acciones estratégicas para lograr salvar los manantiales del Silala del despojo inminente que ha fabricado el usurpador, y me permito señalar:
    PRIMERO: Nombrar a la brevedad posible al nuevo Agente del tema Silala ante La Haya, a los directivos de DIRESILALA que sea independiente de DIREMAR, cuyas designaciones recaigan en personas idóneas, expertas en el tema y que hayan demostrado lucha intransigente en defensa de nuestros recursos. Revisar los decretos y cambiarlos por otros coherentes.
    SEGUNDO: Pido a los nuevos directivos que inmediatamente antes del inicio de los alegatos orales se haga entrega de los estudios científicos realizados por la Universidad Autónoma Tomas Frías de Potosí (UATF), el cual ratifica que no existe “río Silala”, ni flujo continuo, ni acuífero compartido, sino son aguas clase A, esta condición física, química, geológica determina con meridiana claridad que : “Chile no es un país ribereño”, por lo tanto, no tiene derecho al uso “racional y equitativo”. Investigación entregada oficialmente al gobierno el 5 de abril del año 2018 y por la corrupción que caracterizó al anterior régimen, éste no presentó ante la Haya. Todo ello al amparo de los Arts. 48 y 49 del Estatuto de la CIJ.
    TERCERO: Los documentos obtenidos por negociaciones secretas con los gobiernos chilenos a espaldas del pueblo boliviano y sin autorización del legislativo y de otras instancias de instituciones nacionales deberán impugnarse en la CIJ, por ser obtenidas de forma mañosa ilegal e inconsulta.
    CUARTO: Aún estamos en el momento procesal oportuno para solicitar primero al amparo de los principios de Dirección, Verdad Material y Objetividad, y en cumplimiento del 48 del Estatuto de la CIJ inspección o vistas en el lugar de los hechos a objeto de que ese alto Tribunal de Justicia sobre elementos de convicción sobre las nacientes de las aguas, desvíos, perforaciones horizontales yotros que afectan a los manantiales del Silala y a otras fuentes de agua y al sistema ecológico de la zona.
    QUINTO: Los instrumentos jurídicos en el que Chile fundamenta su demanda son: el Derecho Internacional Consuetudinario, la Convención de Usos de Agua con fines distintos a la navegación (UNWC) y las normas de Helsinki, por lo que corresponde exigir al actual gobierno que solicite a la CIJ declare que “dichas normas no son aplicables a los manantiales del Silala, porque estas se refieren a ríos o “aguas de curso continuo” no así a “manantiales”. Es decir, el concepto de río o aguas de curso sucesivo no es aplicable, debido a que no existe un flujo que genere una corriente de agua, así mismo el de curso contiguo tampoco es aplicable debido a la inexistencia de cursos compartidos.
    Para el efecto, la CIJ al amparo del Art. 48 de su Estatuto, deberá dictar las providencias necesarias como adoptará las medidas necesarias para la práctica de pruebas, a objeto de contar con un informe pericial de especialistas hidrólogos, geólogos y otros que le permita arribar a un fallo legal y objetivo.
    SEXTA: Es necesario derogar el Decreto Supremo N°3131, que califica a las aguas de los Manantiales del Silala y otros recursos hídricos de la frontera con Chile, como: “Recursos Hídricos Internacionales” aceptando de hecho que son compartidas con el vecino, aspecto que la historia desvirtúa.

    Con éso se pretende evitar la futura demanda por el desvío de ríos internacionales que Chile realizó abusivamente contra nuestro país y que aún queda pendiente de solución.
    SEPTIMA: Sin duda incluso en los alegatos orales agotados los medios de prueba como la inspección denominado vistas, más los informes de peritos especializados se debe direccionar la contrademanda para el reconocimiento de la soberanía de dichos manantiales como bolivianos, tomando en cuenta que el derecho propietario de los manantiales del Silala ubicados en una hondonada en Quetena Potosí Bolivia, está directamente relacionado con los resultados de estudios científicos que definan la caracterización de sus aguas, su origen, recarga, ubicación física, geográfica, geológica y medio ambiental, y que estas características discrepan de lo dicho por Chile; entonces se impone que Bolivia deberá solicitar Peritaje neutral a la CIJ o ésta disponer vistas al tenor del Art. 45 del Estatuto que rige a la CIJ.
    OCTAVO: Solicito al gobierno actual pida a la CIJ el pago de la deuda histórica que deberá ser cuantificada a partir de la conclusión del objeto de la concesión cuando se transformaron los ferrocarriles a Diesel, por los años 40 adelante.
    NOVENO: Exigir el pago por el uso abusivo e ilegal de las aguas de los Manantiales del Silala y el resarcimiento por el daño ecológico irreversible causado al medioambiente boliviano por las perforaciones chilenas y canalizaciones artificiales para crear un “curso de agua continuo” aparente y enmascarado para adecuar éstas a las normas actuales.
    DECIMO: La Constitución Política de Estado en el artículo 349 establece que: Los recursos naturales son de propiedad y dominio directo, indivisible e imprescriptible del pueblo boliviano y corresponderá al Estado su administración.
    El parágrafo II del artículo 373 de la norma citada determina que los recursos hídricos en todos sus estados, superficiales y subterráneos, constituyen recursos finitos, vulnerables, estratégicos y cumplen una función social, cultural y ambiental. Estos recursos no podrán ser objeto de apropiaciones privadas y tanto ellos como sus servicios no serán concesionados y están sujetos a un régimen de licencias, registros y autorizaciones conforme a Ley, todo en función del interés colectivo.
    El Artículo 374. —- I“El Estado protegerá y garantizará el uso prioritario del agua para la vida. Es deber del Estado gestionar, regular, proteger y planificar el uso adecuado y sustentable de los recursos hídricos, con participación social, garantizando el acceso al agua a todos sus habitantes. La ley establecerá las condiciones y limitaciones de todos los usos”. —— II.“El Estado reconocerá, respetará y protegerá los usos y costumbres de las comunidades, de sus autoridades locales y de las organizaciones indígena originarias campesinas sobre el derecho, el manejo y la gestión sustentable del agua”. —- III.“Las aguas fósiles, glaciales, humedales, subterráneas, minerales, medicinales y otras que son prioritarias que deberá garantizar su conservación, protección, preservación, restauración uso sustentable y gestión integral; son inalienables, inembargables e imprescriptibles.”
    La ley N°2704 del 21 de mayo de 2004, que permanece en vigencia hasta la fecha y declara prioridad el desarrollo integral del Sudoeste Potosino que comprende las provincias: Sud Lipez, Enrique Valdivieso, Antonio Quijarro y Daniel Campos.

    Por todo lo explicado, con el más profundo sentimiento de patria, verdad y justicia, pido a la Sra. Presidente transitorio Jeanine Añez Chávez invierta su atención y su tiempo en preservar y defender nuestros recursos hídricos como los manantiales del Silala, ante la Corte Internacional de Justicia. Lo propio a la ministra Sra. Dra. Karen Longaric, que en una entrevista señaló que debería solicitarse PERICIA; entonces debe actuar en consecuencia, ya que ésta es la única manera de salvar los manantiales del despojo chileno.
    Atentamente.
    La Paz 15 de enero de 2020
    BEATRIZ OFELIA MICHEL RICO
    C.I. 497262 L.P.
    INVESTIGADORA, ESCRITORA TEMA SILALA
    ofeliamichelrico@gmail.com Whats App 77213627–77313627

    EL TRATADO DE LÍMITES DE 1866
    1 – El Presidente Melgarejo.
    El presidente Achá fue derrocado el 28 de noviembre de 1864 por el general Mariano Melgarejo. Por su parte, Chile y Perú habían firmado la alianza contra España el 5 de diciembre de 1865 y desde el Perú se inició una campaña para lograr la adhesión de Bolivia.
    Con este motivo, se desplegó una campaña de adulaciones por la prensa; enorgullecido por los halagos lanzó el 18 de marzo de 1866 un decreto en que proclamando a la faz del Continente la comunidad de ciudadanía en Latinoamérica, llamaba a todos los ciudadanos del mundo latinoamericano a ingresar al territorio de la República para compartir con los nacionales todos los cargos públicos con excepción de la “presidencia de los altos Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial”.
    Juan de la Cruz Benavente, ministro de Bolivia en el Perú, decía del decreto que con el tiempo llegaría a tener la trascendencia de la doctrina de Monroe, y recomendaba loar debidamente la obra del “bravo guerrero de los Andes” : “la Doctrina Melgarejo”. Los adulones que le hacían la corte lo comparaban con Napoleón y Bolívar. Se sintió el campeón de la solidaridad americana; vió a Chile inerme, amenazado por una poderosa nación europea y decidió que Bolivia fuese en su auxilio, entrando en la alianza.
    Como no existiese legación boliviana en Santiago, ni chilena en La Paz, hizo que su Secretario General, Mariano Donato Muñoz, enviase las instrucciones del caso a su ministro en Lima. La nota de 30 de enero de 1866 dijo entre otra cosas:
    Por lo que hace al pueblo chileno y a su gobierno, Bolivia comprende que en ocasión tan grave y solemne mengua sería para ella y para el nombre americano si no olvidara las motivos que desgraciadamente la han puesto en interdicción diplomática y que por fortuna son demasiado secundarios para que debieran recordarse siquiera al frente de una cuestión continental que debe absorber, como en efecto absorbe, toda la atención de América y de sus gobiernos.
    “Animado el Gobierno de Bolivia de tan amistosos y fraternales sentimientos de verdadero americanismo, ha acordado dirigirse a los excelentísimos gobiernos del Perú y Chile, por el digno órgano de Vuestra Señoría, a falta de legación de Bolivia en Chile, ofreciéndoles su más eficaz colaboración y en la escala que le sea posible”.
    Melgarejo dictó dos decretos el 10 de enero de 1866. Por el primero dispuso:
    No debiendo diferirse la manifestación de sentimientos hacia el gobierno y pueblo de Chile, constitúyese en esta misma fecha una legación Extraordinaria en Santiago, encomendada al caballero don Juan Muñoz Cabrera.
    Por el otro declaró abrogada la ley de 5 de junio de 1863 por la que el Poder Ejecutivo fue autorizado a declarar la guerra al Gobierno de Chile.
    El Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, señor Álvaro Covarrubias, en su informe al Congreso de 1866, dijo:
    “El Gobierno de Bolivia, apenas desembarazado de las complicaciones internas, nos prestó la misma adhesión que el Perú y el Ecuador, espontáneamente. Esta iniciativa fue de tanto mayor precio cuanto que, como sabe el Congreso, nuestras relaciones con aquella república estaban interrumpidas por consecuencia de la cuestión de límites.”.
    Chile envió a La Paz a don Aniceto Vergara con el rango de Ministro Plenipotenciario y a don Carlos Walker Martínez como su secretario, con la misión de agradecer al Gobierno de Bolivia, formalizar su ingreso a la alianza chileno-perúano-ecuatoriana y expresar el deseo de liquidar amigablemente el problema limítrofe del desierto de Atacama.
    A los pocos días de su llegada, el 22 de enero de 1866, el señor Vergara Albano suscribió un acta con el Secretario General de Gobierno, señor Mariano Donato Muñoz, por medio de la cual Bolivia se adhirió a la alianza contra España. De acuerdo con sus instrucciones, antes de concertar dicho acto, propuso que, si así lo quería Bolivia, se podía arreglar primero el problema de los límites. Muñoz declaró que eso “podía quedar para después”. La alianza con Chile se firmó el 22 de marzo.
    Con el alejamiento de aguas del Pacífico de los cañones españoles se desintegró tácitamente la alianza y renacieron los intereses antagónicos de los cuatro países.
    2 – El Tratado De Límites.
    El asunto de los límites renació con la aparición en La Paz del Barón Arnous de la Rivière, que como representante del capitalista francés Lucian Armand, hizo proposiciones de compra de la riqueza guanera boliviana. Vergara Albano vió con desasosiego la negociación de una propiedad disputada entre Chile y Bolivia, y así se lo representó. El aristócrata galo buscó la amistad de Vergara Albano y juntos propusieron a las autoridades bolivianas la fórmula para compartir los ingresos del guano. Todo el guano sería comprado por Armand y el resultado pecuniario de las operaciones se lo dividiría entre los gobiernos de Bolivia y Chile.
    Aprobada la idea por Melgarejo, el barón viajó a Santiago con el fin de conseguir la anuencia chilena. Llevó una carta del señor Vergara Albano al canciller Álvaro Covarrubias que decía:
    La Paz, 16 de mayo de 1866.
    “Por lo que toca a la formalidad del contrato, Melgarejo encarga a su ministro Muñoz Cabrera que se someta en todo a lo que se acuerde allí, que se vea con usted y que firme el documento. Sobre las cantidades que Bolivia debe recibir recomiendo a usted que sea Chile tan generoso como pueda, porque debemos gratitud a este gobierno, que se encuentra muy apurado de fondos. Esa generosidad nos será bien compensada en la cuestión de límites”.
    La partición salomónica del guano del litoral disputado, aceptada con beneplácito por los gobiernos de Bolivia y Chile, marcó la pauta para encontrar la fórmula de una amistosa liquidación de su problema territorial.
    La iniciativa al respecto partió del abogado Mariano Donato Muñoz, Secretario General del gobierno de Mariano Melgarejo y, encargado del manejo de las relaciones exteriores. El 3 de junio de 1866, le propuso al diplomático chileno el deslinde de soberanías en el desierto de Atacama dividiendo lo disputado por mitad. El paralelo del grado 24 de latitud sur sería la línea de separación entre las dos repúblicas. La dificultad radicaba en que al norte, en la parte boliviana, entre los paralelos 24 y 23, los cateadores chilenos habían descubierto salitre, plata y otros minerales. El señor Muñoz propuso que entre los grados 23 y 25, el guano y todo ingreso fiscal por explotación de otros recursos, se dividiría por igual entre los gobiernos de las dos repúblicas. Chile podría nombrar interventores en el puerto de Mejillones (que Bolivia se comprometía a habilitar) para controlar el monto de su participación. Bolivia podría hacer lo mismo en puertos chilenos.
    El canciller Álvaro Covarrubias instruyó a su ministro Vergara Albano que procurase el traslado de la negociación de La Paz a Santiago. Melgarejo envió plenos poderes a don Juan Ramón Muñoz y éste, el 10 de agosto de 1866, firmó con el Ministro Covarrubias el tratado de límites.
    Tanto Bolivia como Chile cedieron la mitad de lo que consideraban suyo, sin hacer cuestión de los derechos derivados del uti possidetis jure de 1810 y una comisión de dos ingenieros, hicieron la demarcación de los paralelos de los grados 23, 24 y 25.
    En la Asamblea Nacional de 1868 el tratado recibió aprobación unánime. Don Mariano Baptista Caserta dijo de él en 1874:
    “La justicia no ha de negarse a nadie. El tratado del 66 en cuanto a límites no se presta a los extremos de una reprobación iracunda. Teniendo en cuenta los antecedentes, partió, en transacción bastante equitativa, nuestra cuestión territorial. Chile se mantenía pertinaz en el grado 23, detentando nuestras riquezas actuales y arrebatándonos las expectativas de otras mayores. Por el tratado nos restituyó esos territorios. Nos devolvió Mejillones, sobre cuya reivindicación se volvían principalmente los deseos y los esfuerzos del patriotismo”.
    Historiadores bolivianos han afirmado que el tratado de límites de 1866 provocó una inmediata y general protesta en todo el país. Otros dicen que la impresión general fué de alivio, al saberse que se había recuperado una importante porción del litoral que muchos daban por definitivamente perdida.
    La verdad es que mediante el tratado de 1866, Bolivia regaló a Chile un 55% de su original Litoral.
    3 – La Explotación Del Guano
    El Barón de la Rivière no cumplió sus ofertas al gobierno boliviano. Transcurría el año 1868 cuando la quiebra de Armand se hizo noticia internacional y los dos gobiernos rescindieron su contrato. Él entabló juicio demandando daños y perjuicios, pero la Corte Suprema de Justicia de Chile falló en su contra con carácter inapelable.
    La explotación fue otorgada a Enrique Meiggs, contratista del carguío del guano de Mejillones dentro del contrato de Armand. Ofreció a Bolivia un préstamo de cuatro millones de pesos que se garantizarían con su parte del guano de Mejillones y todos los minerales que existían en el litoral. Para contentar por de pronto a Melgarejo, Meiggs le hizo entrega de un millón de pesos a cuenta de los cuatro prometidos. También firmó contrato con Chile para exportar la parte chilena de los guanos. Con Meiggs, la explotación de las covaderas no tuvo tropiezos financieros y la partición pudo seguir haciéndose de conformidad con las estipulaciones del tratado de 1866. Así se explotó hasta su agotamiento sin que se suscitase ningún problema.

    4 – La Explotación De Los Minerales
    Las dificultades renacieron como efecto de lo establecido respecto a los minerales, y el conflicto surgió casi de inmediato. El control de los empleados chilenos se hizo incómodo y opresivo. Bolivia se quejó de que
    “Chile quería imponer su voluntad a Bolivia y no la de jaba disponer de lo suyo”.
    Por su parte, Chile reclamó porque
    ” Bolivia no le pagaba puntualmente su porción en los derechos cobrados a los minerales que se exportaban. Exigió que se le permitiese establecer otra oficina de control en Antofagasta, por donde los mineros estaban sacando su producto de contrabando”.
    También surgió un problema importante cuando en 1867 el chileno José Díaz Gana descubrió la riqueza argentífera de Caracoles. Chile afirmaba que estaba en la zona de su coparticipación y Bolivia sostenía que estaba fuera, es decir, al norte del grado 23.
    Los chilenos José Santos Ossa y Francisco Puelma habían descubierto un enorme yacimiento de salitre. Aprovechando de la presencia en Santiago, en agosto de 1866, del Secretario General del gobierno de Melgarejo, Mariano Donato Muñoz, obtuvieron de él la posesión y goce de los terrenos en que descubriesen depósitos de salitre y bórax, en una extensión continua de no más de cinco leguas cuadradas, más cuatro leguas en la quebrada de San Mateo para cultivo de legumbres.
    Ossa y Puelma fundaron la “Sociedad Exploradora del Desierto de Atacama” con miras a extraer nitrato de sodio del mencionado lugar y seguir buscando otras riquezas en el litoral boliviano. Por medio del abogado Manuel José Tovar, cuyo hermano era Oficial Mayor del Ministerio de Gobierno y con una entrega de 10.000 pesos al gobierno, la sociedad consiguió la ampliación de lo obtenido antes con un permiso para la explotación, elaboración y libre exportación de todo el salitre existente en el Departamento de Cobija durante un lapso de 15 años .
    La enormidad de esa concesión atrajo a otros capitalistas de Chile y a los ingleses de la firma “Gibbs y Cía.” y se formó la firma “Melbourne Clark y Cía.”. La compañía sentó su domicilio en Antofagasta.
    Recopilación del Ing. Jorge Edgar Zambrana

    Comentario de César Vásquez Bazán :
    Chile en el desierto de Atacama gracias al dictador Mariano Melgarejo
    La oligarquía chilena pudo extender su soberanía a una sección del desierto de Atacama –hasta el paralelo 24 de latitud sur– gracias a las manipulaciones que ejerciera sobre el analfabeto dictador boliviano Mariano Melgarejo. Este ignorante dictador creía que los límites fronterizos entre los estados americanos eran meras “líneas matemáticas”, como puede leerse en el siguiente decreto:

    La oligarquía chilena no pudo encontrar mejor monigote que Melgarejo para firmar el Tratado de Límites de 1866. Manipulado por Aniceto Vergara Albano, Ministro Plenipotenciario de Chile en Bolivia, Melgarejo tomó la decisión personal de ceder a Chile el territorio boliviano ubicado entre los paralelos 24 y 25 de latitud sur. Es a partir de este acto entreguista del dictador Melgarejo, instrumento de la oligarquía sureña, que Chile pudo comenzar a esgrimir el argumento seudolegal del Tratado de Límites de 1866 para ocupar el desierto de Atacama del paralelo 24 hacia el sur. El propio Melgarejo confesó que el embajador chileno fue quien redactó el documento:

    Melgarejo suscribió el Tratado de Límites de 1866 contraviniendo la Constitución de Bolivia de 1861, la misma que en su artículo primero estableció que Bolivia es “República una e indivisible”. El Tratado de 1866 dividió a Bolivia, eliminando de ella el territorio ubicado al sur del paralelo 24. Por tanto ese Tratado es nulo: ninguna decisión personal de Melgarejo en materia internacional podía violentar lo normado en la constitución, por omnímodo que pudiera ser el poder proveniente de la usurpación que lo llevó al gobierno.

    Finalmente, debe mencionarse que la oligarquía chilena inventó desde esos años una cínica versión publicitaria para describir sus supuestos títulos al desierto de Atacama. Sin ofrecer evidencias documentales, históricas o geográficas, divulgó que Chile tenía derecho a ocupar el desierto de Atacama hasta el paralelo 23 de latitud sur. Los gobernantes sureños dijeron que demostraban su “buena voluntad” hacia Bolivia “cediéndole” un grado de latitud sur, permitiéndole establecer su frontera sur en el paralelo 24. De esa manera, los usurpadores chilenos de territorio boliviano convirtieron el Tratado de Límites de 1866 en un supuesto “sacrificio” de las pretensiones chilenas “en pro de la paz americana”. Pretendieron esconder el verdadero carácter del convenio firmado por Melgarejo, tratado violatorio de la Constitución boliviana y por tanto írrito, que permitió a Chile extender su territorio hasta el grado 24 de latitud sur, a sabiendas que su verdadero límite norte se encontraba en el paralelo 25ᴼ34’ en la desembocadura del rio Salado, punto denominado ‘El Paposo’ . De ese modo, la imbécil diplomacia de Bolivia ha regalado a Chile el 55% de su original Litoral, todo a espaldas del pueblo. Los llamados “historiadores” , como por ejemplo Carlos Mesa Gisbert, siguen cantaleteando que ‘Chile le usurpó a Bolivia 400 Km de costa y 120000 Km2 de territorio’ , sabiendo que los gobiernos bolivianos son unos entreguistas, como los últimos de Evo Morales y Jeanine Añez, quienes han propuesto hacer un nuevo regalo a Chile : el 50% de las aguas del bofedal Quetena, situado al pie del cerro Silala. El mismo Carlos Mesa ha tenido la sinverguenzura de declarar públicamente que él es partidario de olvidarnos para siempre de la reivindicación marítima a cambio de aceptar el inservible callejón al norte de Arica como compensación a lo que nos han usurpado.
    La Paz, Bolivia, 29 de Septiembre de 2020
    Ing. Jorge Edgar Zambrana Jiménez

    EL FUNESTO ENTREGUISMO BOLIVIANO
    Melgarejo suscribió el Tratado de Límites de 1866 contraviniendo la Constitución de Bolivia de 1861, la misma que en su artículo primero estableció que Bolivia es “República una e indivisible”. El Tratado de 1866 dividió a Bolivia, eliminando de ella el territorio ubicado al sur del paralelo 24. Por tanto ese Tratado es nulo: ninguna decisión personal de Melgarejo en materia internacional podía violentar lo normado en la constitución, por omnímodo que pudiera ser el poder proveniente de la usurpación que lo llevó al gobierno. Tampoco se puede permitir a un gobierno, legitimo o ilegitimo, regalar territorio a otro país.

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