31 de agosto 2026 .- Nadia Beller reveló que el asesor principal del presidente Rodrigo Paz, Fernando Cerimedo también trabajó en la campaña presidencial de primera vuelta con ANDRÓNICO Rodríguez, quién se declaró ser el candidato de izquierda, pero ¿contrató un asesor netamente de derecha?.
¿Cuestión de ideología o de algoritmos?.
El escándalo de las asesorías políticas en Bolivia acaba de dar un giro de 180 grados que deja al descubierto la verdadera naturaleza del pragmatismo electoral.
Por un lado, Andrónico Rodríguez, la figura joven del MAS, formado bajo las bases del sindicalismo cocalero y en su momento el sucesor de Evo Morales, luego declarado traidor. Por el otro, Fernando Cerimedo, el estratega digital argentino, conocido por ser el cerebro de la campaña de Javier Milei y un operador clave de la derecha libertaria y conservadora en la región.
Según las explosivas revelaciones de la abogada Nadia Beller, este consultor de la derecha radical estuvo trabajando tras bambalinas para el candidato de izquierda durante la primera vuelta electoral.
Esta alianza impensada demuestra que, en la política moderna, la ideología a menudo pasa a segundo plano cuando se trata de capturar votos.
Al final del día, a las granjas de desinformación, las estructuras paralelas de comunicación y las estrategias de manipulación de algoritmos no les importa si el cliente se dice de izquierda o de derecha: lo único que les importa es el poder (y los dólares).
Primero fue el millonario e inconcluso fichaje del español Antoni Gutiérrez-Rubí, y ahora sale a la luz el nexo con el estratega de Milei. Andrónico Rodríguez enfrenta un duro cuestionamiento de coherencia política ante sus bases. ¿Cómo se explica que el discurso anticapitalista se construya con los mismos cerebros que impulsan el libre mercado radical?
La política boliviana ya no se juega en las calles ni en los debates ideológicos; se juega en los servidores de los consultores internacionales.