22 de octubre 2026 .- Un análisis del Centro de Estudios Pópuli y la Fundación Jubileo reveló que el estancamiento económico y el alza incontrolada de precios empujaron a cerca de un millón de bolivianos a la pobreza en el país.
El informe técnico advierte que la pérdida del poder adquisitivo destruyó la capacidad de consumo de los hogares, obligando a miles de familias a recortar gastos básicos en alimentación, salud y educación. La falta de divisas e incertidumbre cambiaria agravaron la crisis productiva nacional.
Un millón de ciudadanos cayeron por debajo de la línea de pobreza debido al encarecimiento de la vida.
El estancamiento del Producto Interno Bruto redujo de forma drástica la generación de empleo formal.
Los insumos importados y bienes de capital registraron incrementos de costos por distorsiones en el mercado.
La inflación acumulada erosionó el valor real de los ingresos familiares en todos los estratos sociales.
Las instituciones especializadas señalaron que la conflictividad social e inestabilidad financiera paralizaron las decisiones de inversión, asfixiando el movimiento comercial de los pequeños productores y trabajadores independientes.
Ante este panorama, la investigación exige aplicar medidas monetarias de contención y políticas públicas urgentes que devuelvan la certidumbre para evitar un colapso mayor en los sectores de menores recursos.