El Alto, 7 de agosto de 2026.- El presidente Rodrigo Paz fue recibido entre abucheos, silbidos y gritos de “¡Fuera!” a su llegada a la Primera Brigada Aérea de El Alto, donde este viernes se realizó la parada militar por el 201 aniversario de las Fuerzas Armadas. Decenas de ciudadanos ingresaron al recinto castrense para presenciar el desfile, y la reacción hostil del público se produjo pese a que el evento contó con un fuerte operativo de seguridad.
La ceremonia tuvo una carga simbólica especial, pues El Alto fue una de las ciudades más golpeadas por los 53 días de bloqueos y conflictos sociales registrados entre mayo y junio. Según una encuesta reciente, la desaprobación del mandatario en esa ciudad alcanza el 76%, mientras que su aprobación apenas llega al 13%. El malestar ciudadano se ha acentuado por la escasez de combustibles, la crisis económica y el incumplimiento de promesas de campaña.
Paz llegó a El Alto después de participar el jueves en la sesión de honor de la Asamblea Legislativa en Sucre, donde el vicepresidente Edmand Lara le exigió públicamente “decir la verdad, reconocer los errores y corregir el rumbo del país”.
Precisamente este sábado 8 de agosto se cumplen nueve meses de su gestión, periodo en el que ha enfrentado una creciente polarización política y un descontento social que hoy se expresó con claridad en las inmediaciones de la base aérea.
Pese al clima adverso, el mandatario administró su primera jura a la bandera como capitán general de las Fuerzas Armadas, en un acto que contó con la presencia del ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, y representantes de embajadas acreditadas en el país.
Sin embargo, el vicepresidente Edmand Lara, quien también debía recibir una condecoración, no asistió a la ceremonia. La jornada dejó en evidencia el desgaste del oficialismo y la creciente distancia entre el Ejecutivo y una ciudadanía que, en el corazón de El Alto, no dudó en manifestar su rechazo al Presidente de la República.