
La Paz, 20 de abril de 2026.- El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, declaró su desconocimiento formal a la designación de Luis Revilla como gobernador de La Paz, a quien calificó de autoridad “ilegítima y antidemocrática”, y advirtió que el escenario político nacional derivará en una “dura lucha de poder” e ingobernabilidad si el Ejecutivo no corrige el rumbo de sus políticas.
Argollo afirmó que el reciente proceso de balotaje representó un “duro revés” para el partido de gobierno en la mayoría de los nueve departamentos, configurando un mensaje inequívoco de “voto castigo” contra la corrupción, la crisis de combustibles y lo que denominó un gobierno de “decretazos”.
Durante una entrevista exclusiva con Sin Mordaza de Horacio Martinez, Argollo centró sus críticas en el mecanismo de designación de la Gobernación paceña, asegurando que se “pisoteó” la voluntad popular de más de un millón ochocientos mil habitantes. “Se ha impuesto un gobernador totalmente ilegítimo que seguramente se va a querer imponer, pero es de manera antidemocrática. Lastimosamente estos ‘taxi-partidos’ que negocian y lucran con el voto popular le han dado un duro golpe a nuestra democracia”, denunció el dirigente obrero.
Subrayó que, independientemente de la legalidad formal del proceso, la autoridad carecerá de la legitimidad necesaria para gobernar al haber alcanzado solo un veinte por ciento de respaldo en una contienda que, a su juicio, debió resolverse en las urnas con una segunda vuelta directa.
El líder sindical interpretó el resultado electoral general —donde los candidatos afines al Gobierno central no lograron la victoria en los nueve departamentos— como una muestra del desgaste acelerado de la administración del presidente Rodrígo Paz. “Es un desgaste que para un gobierno que no está llegando ni a medio año de gestión debería prácticamente tener en cinco años. El ciudadano está molesto porque no se trabaja en corrupción, no hay política de combustibles y se actúa de manera dictatorial sin tomar en cuenta a las organizaciones sociales”, enfatizó Argollo al asegurar que la Central Obrera se siente respaldada por una ciudadanía que ha expresado su descontento con las políticas de Estado.
Ante la consulta sobre el riesgo de un escenario de ingobernabilidad regional, Argollo fue tajante al pronosticar serias dificultades para el oficialismo en la implementación de su agenda. “El Gobierno central va a tener una dura lucha para implementar sus políticas. Prácticamente no tienen gobernaciones; una se ha comprado y las demás tendrán que pactar en medio de este descontento masivo”, señaló el secretario ejecutivo. La advertencia de la COB anticipa un complejo escenario de bloqueo político entre el Ejecutivo y los gobiernos departamentales opositores en áreas clave como la gestión de recursos y la inversión pública.
“La COB no va a reconocer que se imponga un gobernador de manera antidemocrática. Nuestra oposición es firme en defensa de la democracia que nos ha costado luto y dolor conseguir”. El dirigente instó al Gobierno central a reflexionar sobre el mensaje de las urnas y a abandonar lo que calificó como prácticas autoritarias, dejando abierta la puerta a futuras movilizaciones en defensa del voto popular.



